Iba en contra de mi moral el pagar por jugar a un videojuego, pues en parte es cierto que es una forma de tirar el dinero tontamente, pero por otra es una forma de disfrutar del mismo de manera total y no parcial. Desde hace ya casi un año que vengo jugando en un servidor privado al World of Warcraft, teniendo ya un brujo, un sacerdote y un druida a nivel 70, los dos primeros bastante bien equipados, y no hace más de un par de semanas que estoy jugando en Uldum, uno de los servidores de Blizzard.
El cambio de pasar de un servidor como WoW Aura a Uldum ha sido simplemente brutal, ya a niveles bajos eres capaz de disfrutar del juego haciendo quests sin parar, viendo como los npcs interactuan contigo y observando los distintos ataques de los moobs, cosas que en un servidor privado muy rara vez se ve, al menos bajo mi experiencia en ellos. Además he encontrado el juego totalmente en castellano, un soporte técnico atento que te soluciona tus dudas en poquísimo tiempo y una guía de eventos impresionante, así como gente majísima que te ayuda desinteresadamente sin conocerla. Todo ello hace que valga la pena jugar en los servidores oficiales de Blizzard a pesar del desembolso, aunque seguramente muchos opinen como yo al principio, que hacerlo es de enfermos, pero bueno, cada uno se entretiene con lo que le gusta.
De momento mi experiencia está siendo muy buena, aprovechando el boom de WotLK es impresionante ver las ciudades principales de la Horda llenas de la nueva clase héroe, los Caballeros de la Muerte, y ver como los npcs les insultan y les llaman asesinos, encajando perfectamente con la historia del universo Warcraft, así como ver personajes a nivel 80 con un equipo alucinante, la única pega es los costoso que es levear, y más cuando tienes 80 niveles por delante y no puedes contar con la oferta de exp. x3. Poquito a poco.
Así que recomiendo a todos aquellos que jueguen al World of Warcraft en servidores privados que se den una vuelta por los de Blizzard y comparen, seguramente estos últimos ganen por goleada.




Impresionante. Allá por finales del 2007, Miguel me recomendó un juego extraño llamado The Witcher, de este modo y fiándome de él decidí hacerme con dicho juego. La verdad es que, a pesar de haber escuchado maravillas sobre los libros de Geralt de Rivia, no he tenido el placer de leerlos todavía, cosa que haré tarde o temprano. ¿Por qué menciono a Geralt? Pues porque protagoniza este juegazo que es The Witcher.



Cuando leí sobre la aparición de este juego me lo imaginé como los Resident Evil de toda la vida, manejando a un personaje en tercera persona y destrozando cabezas a zombies. La esencia de esto último se mantiene en el Resident Evil: Umbrella Chronicles, lo que no se mantiene es el manejo en tercera persona. En lugar de eso me he encontrado un RE en primera persona sin libertad de movimiento, pasando a ser una especie de House of Dead. Sinceramente a primera vista me pareció bastante raro jugarlo, pero según iba avanzando me iba gustando más. Como viene siendo habitual en la Wii, jugarlo en modo cooperativo es muchísimo más divertido que jugarlo solo, además de fácil, ya que dos pistolas son mejor que una.
Hablar del Guitar Hero III es lo mismo que hablar de vicio, y si es con colegas mejor. Quizás el juego eche para atrás a más de uno debido a su excesivo precio ya que viene con la famosa guitarra, pero para los amigos de los backups decir que también se puede jugar sin la misma, eso sí, no se disfruta igual. Lamentablemente yo soy uno de esos que prefieren grabarse una copia de seguridad, aunque espero poder comprarme la guitarra cuando la vendan suelta para Wii. En fin, a lo que íbamos, el juego está lleno de grandes temas, tanto clásicos como modernos, vamos que igual encontramos un tema de los Rolling o de Poison que uno de In Flames o de Dragonforce. Aprovechando la mención de estos grupos mencionar que los estilos siempre rozan el rock duro de una manera o de otra, así que para aquellos que prefiráis Bisbal, chunda chunda o alguna cosa de esas, mejor ni juguéis.


Comentarios Recientes